Artritis Reumatoide
El manejo del dolor y la rigidez articular en casa es posible aplicando correctamente terapias de temperatura y manteniendo tus articulaciones en movimiento.
Terapia de Temperatura: ¿Calor o Frío?
Usar Calor
Sirve para relajar los músculos y aliviar la rigidez (especialmente por las mañanas).
- Una ducha o baño de agua tibia.
- Compresas calientes (guateros).
- Aplicar durante 15 a 20 minutos.
Usar Frío
Sirve para disminuir la inflamación y adormecer el dolor agudo.
- Compresas de gel frío o hielo envuelto.
- ¡Nunca poner el hielo directo en la piel!
- Aplicar máximo por 10 a 15 minutos.
Movilidad y Ejercicio
El descanso excesivo debilita los músculos y empeora el dolor. Mantenerse en movimiento es clave.
Actividad Suave
Opta por caminar a paso moderado, nadar (el agua reduce el peso en las articulaciones) o andar en bicicleta estática.
Escucha a tu cuerpo
Si un ejercicio te causa dolor fuerte, detente. Es normal sentir un poco de molestia muscular, pero no dolor articular agudo.
Importante: Durante un "brote" (cuando tus articulaciones están muy rojas, calientes e hinchadas), sí debes descansar esa articulación. No la fuerces hasta que pase la inflamación aguda.
Señales de Alarma
Solicita atención médica de inmediato si notas:
- •Una articulación muy roja, caliente e hinchada de golpe
- •Fiebre acompañando el dolor articular
- •Dolor tan intenso que impide todo movimiento
- •Aparición de nuevos síntomas fuera de lo habitual
¿Notas alguna señal de alarma?
Ante cualquier duda o síntoma que te preocupe, no esperes: solicita atención médica a domicilio.